El paro, un mal 'crónico' de la economía en España
- El desempleo llega a los 5,4 millones en el cuarto trimestre del año, según un adelanto de la EPA del ministro Montoro.
- Más flexibilidad y mejor formación, las soluciones de los expertos.
"España acabó el 2011 con 5,4 millones de parados, casi medio millón más que en el tercer trimestre del año pasado". La tasa de desempleo que refleja la Encuesta de Población Activa (EPA) que se presentará este viernes se situará así por encima del 23%, según adelantó ayer el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Los datos del ministro son una décima peores de los adelantados la semana pasada por el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
La mitad de los parados llevan más de un año buscando trabajo y cerca de 750.000 llevan dos o más. Este paro continuado, además de baja autoestima, provoca "la desactualización del afectado, lo que hace más complicado aún que encuentre un empleo", opina M.ª José Martín, directora de Atracción de Talento de Manpower.
El paro en España se ha convertido en un asunto de Estado. 20 minutos consulta a varios expertos para analizar el mercado laboral español.
Sin crédito no hay empleo
Las turbulencias en los mercados financieros europeos han dejado sin crédito a las empresas, y es urgente llevar a cabo la reestructuración del sector bancario. "No habrá más trabajo equivalente a tiempo completo mientras no vuelva a fluir la demanda y el crédito", opina José A. Herce, en el último Avance del mercado laboral publicado por Analistas Financieros.
Excesiva rigidez
Todos los expertos consultados coinciden: "Nuestro mercado laboral es muy rígido, por esta razón las empresas recurren en exceso a los contratos temporales", indica Manuel Sánchez, analista del Instituto de Estudios Económicos (IEE). Para resolverlo, reclaman que las empresas tengan más flexibilidad para distribuir la jornada de sus empleados y para recolocarlos tanto geográfica como funcionalmente. El objetivo: evitar que se recurra al despido.
Dualidad entre trabajadores
Existe una gran brecha entre trabajadores fijos y temporales. Así, las empresas en contextos de crisis recurren al despido de estos últimos para ajustarse. Los expertos proponen distintas soluciones –contrato único–, aunque todos coinciden en "simplificar los modelos de contrato", tal como señala Santiago Soler, secretario general de Adecco, quien también apuesta por "clarificar las causas del despido objetivo –para no optar siempre por el improcedente, más costoso–, promover la negociación de convenios de empresa y promover todo tipo de incentivos para pymes y emprendedores".
Formación deficiente
"Se gasta mucho en formación, pero se gasta mal", dice Carmen Martínez, responsable del Área Laboral del bufete Herbert Smith. "Hay mucha gente en el paro que ahora no es reconducible; hay que volcarse en que entren en el mercado", señala.
Beatriz Martín: "Aún no sé si me corresponde algo de paro".
Hace 20 días que perdió su trabajo y hasta ayer no pudo apuntarse al paro. "No me pudieron dar cita antes. Se ve que la oficina de empleo está sobrecargada", explicó a _20 minutos. A sus 31 años y tras seis años de trabajos eventuales como animadora deportiva, empleo para el que se había formado, ha decidido volver a estudiar. "Estoy haciendo un módulo superior de cocina porque me gusta y porque veo que tiene más salidas que lo mío", nos cuenta.
Pese a todo, Beatriz necesita encontrar un trabajo pronto. "Aún no sé si me corresponde algo de paro, porque hace algún tiempo lo estuve recibiendo. Además, no tengo muchos ahorros", matiza mientras recuenta los gastos que se le avecinan: "Alquiler, luz, agua y teléfono. Lo olvidaba, pronto me llegará también el seguro del coche".
Alfonso Guerao: "España no es país para viejos"
Nació en Albacete pero lleva 45 años en Madrid. Se vino para estudiar Ingeniería Naval, pero terminó siendo informático. "Se puede decir que llegué a tener un buen sueldo", recuerda. Por desgracia, la vida de Alfonso cambió. "No hay proyectos y tenemos que despedirte", recuerda que le dijo su exjefe hace ya dos años. Desde entonces busca empleo.
"Cuando ven que tengo 61 años me dan largas. España no es país para viejos", cuenta resignado. Y es que la formación de Alfonso es una de las más solicitadas en estos momentos. Además, tiene otras cualidades, explica: "Como soy mayor de 60 años están exentos de pagar mi Seguridad Social. Soy un chollo". Por suerte tiene la casa pagada, algunos ahorros, y uno de sus dos hijos está trabajando.












